Media Maratón Málaga 2017

MEDIA MARATÓN DE MÁLAGA 

26/03/2017

Daniel Blanco Galindo

 

Era mi segunda Media Maratón. Llevaba meses de buena preparación y sabía que podía estar por debajo de  1h24′ que me marqué el año anterior. La planificación esta vez fue optando por una periodización más polarizada, con más volumen de trabajo sobre la alta intensidad, en ese espacio entre mi umbral anaeróbico y mi VO2max. Decidí que si quería adecuarme a la disponibilidad que mi tiempo dedicado al entrenamiento me proporcionaba, debía de basar mi entrenamiento en 3 principales aspectos:

– Aumentar el volumen de trabajo en esa zona alta de intensidad comentada, de manera inteligente (con progresiones muy sutiles).

– Con más volumen de trabajo en cinta para ceñirme a los ritmos y agilizar mi tiempo de entrenamiento.

– Con una inteligente y densa planificación del trabajo de fuerza (cosa que ya había hecho bien anteriormente), incluyendo músculos respiratorios.

– Acumular la mayor parte del trabajo en zona de umbral aeróbico coincidiendo con:

Fines de semana (mayor disponibilidad).

Calentamientos y vuelta a la calma.

Kms de baja intensidad en determinados momentos de mi jornada laboral.

El hecho de ser entrenador personal, con buena parte de mi actividad dedicada a objetivos de mejora del rendimiento en carrera, permitía ayudarme en este último punto, en mi trabajo con clientes.

La puesta a punto había ido bien, salvo por un dolor en el biceps femoral izquierdo, que arrastraba desde 3 semanas antes por una fibrosis de una antigua rotura. Después de varios tratamientos de última hora, crema calentadora, un buen calentamiento, y sobretodo, la adrenalina y la concentración del momento, afortunadamente no dejó mucha huella negativa en carrera.

El día era perfecto, con buena temperatura, casi nada de viento y cielo azul malagueño. Los “laps” automáticos de km en el Polar preparados, las Adidas Adizero bien abrochadas, 3 respiraciones profundas, repaso rápido de todo lo que exige estar ahí en ese momento de forma…y pistoletazo! Mi paso a priori era de 3’55″/km, lógicamente controlarse al principio es casi imposible, por lo que los primeros km aun con el freno echado marcaban casi 10″ menos por km. Las sensaciones eran muy buenas pero eso no servía pues quedaba mucha prueba y me podía pasar factura. Tras el paso de los 5km y algún saludo fugaz, el ritmo no bajaba pero afortunadamente mis sensaciones seguían siendo muy buenas. Todo el asfalto para nosotros, mucha gente a mi ritmo, todo invitaba a seguir con esa decisión de arriesgar un poco. Llegamos a la zona del puerto, el paso del 10k, el primer gel con el avituallamiento…aún tomándome el avituallamiento con cierta calma, marco un paso de 10km más rápido de lo previsto. Lejos de preocuparme, me motivó por haberlo metido en 38′ raspados y ver que mis sensaciones eran mejores que lo que ese ritmo podía dar a pensar. 

Pero quedaba lo más duro. El callejeo por el espectacular centro de Málaga, no estaba exento de las pocas “cuestecitas” que íbamos a encontrarnos y ya podía dejarse notar. Mi ritmo seguía siendo muy bueno pero, con ese perfil, ya salió un km por encima de 4′. No había que preocuparse, pues era de subida y la media seguía siendo buenísima. Los km pasaban, el circuito lo conocía… donde alargar zancada en alguna bajada, donde apretar dientes en alguna subida… pero era raro ver en el reloj pasos por encima de 3’50”. Eso me motivaba, sabía que lo tenía cerca si no pinchaba en los últimos km, donde una recta muy muy larga y un posible viento en contra podían pasar factura.

Paso el 15k con un marcón, me tomo una pastilla de sal, bebo… todo va de libro…

Último gel en el 17, ya estoy más cerca de ver a los míos en el paseo….Llegamos al paseo, me pego a alguno que me pasa y aguanto detrás, veo a mi chica y una amiga, que me dan alas y un trago de isotónico sin perder ritmo. Inicio mi conversación conmigo mismo de emergencia para no conformarme con haber hecho las cosas muy bien hasta ese punto. Este año no iba a ser como el pasado. Esos últimos km iban a caer igual de fuertes que los anteriores. La meta aún no estaba cruzada y no podía empañar ni un poco lo bien corrido hasta ese momento.

Paso el 20k en 1h17′ y ya se que voy a hacer algo de lo que me iba a sentir muy orgulloso. Me dejo el alma en los últimos metros y marco 1h21’40″…marca personal y los deberes hechos.

Como aspectos a destacar también de la carrera y, aún con el conocimiento que pueda tener sobre aspectos de entrenamiento y experiencia en el ámbito de competición (aunque menos en carreras de resistencia…), sigue sorprendiéndome lo bien que responde el cuerpo a cierto grado de tensión-presión-activación. Un correcto grado de nerviosismo y activación, unido a una adecuada motivación, hacen que las sensaciones sean muchísimo mejor a los mismos ritmos que en las sesiones de entrenamiento.

Otro aspecto que destacaría sería el psicológico. El hacer frente a tiradas largas, además de sesiones de alto volumen con series exigentes, hacen que haya un “endurecimiento mental” que obliga a establecer una correcta estrategia de los pensamientos y a gestionar los recursos psicológicos y emocionales que también genera adaptaciones al entrenamiento. Especialmente en largas sesiones en cinta. No obstante, debemos ser conscientes de esta necesidad de adaptación mental, casi del mismo modo que la fisiológica, para poder optimizarla y sacarle el mayor partido posible.