Media De Fuencarral: empezamos la pretemporada

Lo que debería haber sido una carrera se tuvo que quedar en un entrenamiento. No había otra opción si quería acabar bien, pero desde que acabé Berlín allá por Septiembre solo había corrido 14-15km un par de veces, con lo cual intentar afrontar esta Media con ánimo de hacer un tiempo similar a años anteriores era simplemente una locura. Eso o bien intentarlo y reventar en plenas cuestas (y no es la media ideal para reventar) o bien estar varios días con agujetas sin poder entrenar.

Lejos quedan ya la carrera de 1998 y las de 2002 cuando hice 1h33′, entonces no solo tenía menos años y estaba mejor entrenado, sino que además mi motivación era diferente. He perdido motivación en cuanto a carreras populares, ahora solo pienso en que el tiempo mejore y poder coger la bicicleta para entrenar las pruebas que tengo programadas de triatlón.

Hoy además, es el aniversario de mi primera carrera popular, de mi primera carrera en asfalto, de mi primera primera Media Maratón, 18 años ya de aquel día.

Media de Fuencarral 1994

Algún día tendré que escribir que pasó aquel fin de semana porque fue una aunténtica odisea.

Ayer empezó frío, como era de esperar. A las 8:20 recojo a Manuel y el reloj de la parada de autobús marca -6ºC, mal empezamos. El frío no solo me mata, sino que me congela y lo paso especialmente mal con las manos.

Como estamos al lado llegamos rápido, aparcamos y nos vamos al punto de encuentra de las Gacelas. Allí nos encontramos con todos los amigos, no solo Gacelas, sino Z&C, Cristino, Pilar y demás

Gacelas, Z&C y más

Gonzalo (Gacela de Retiro), Toni (Gacela de la Dehesa), Cristino, Pilar y yo (Gacela de Sanchinarro)

Poco antes de que empiece la carrera me voy al coche a empezar a quitarme capas de ropa y quedarme con lo justo para no congerlarme.

Casi con puntualidad empieza la carrera. La verdad es que la salida no me gusta nada, estrecha,  en curva y cuesta arriba, ideal para no pillar ritmo. A pesar de todo intento ir buscando el sitio y poco a poco intentar entonarme. En cuanto pillamos Herrera Oria me empiezo a sentir cómodo, hay más espacio para correr y logro ir a un ritmo adecuado a mi estado actual de forma. Sobre el kilómetros 3 ya tengo la mano derecha con los dolores de congelación, empieza a ser insoportable así que decido usar uno de los Heat on a click que llevo. Lo «activo» y lo meto dentro del guante. Enseguida siento el calor y el dolor empieza a desaparecer, qué alivio!!

Durante las bajadas hay algunas en las que me acelero y tengo que intentar retenerme, que ya sé bien lo que hay más adelante. Entramos en la carretera del Pardo y ya empiezo a pensar en las cuestas. Empiezo a pensar cómo seguir, qué hacer, cómo afrontarlas. Decido tomármelo con calma, hoy el tiempo es lo de menos, se trata de ir tranquilo, a gusto y terminar bien, para poder seguir entrenando la semana siguiente sin problema (aún recuerdo mi debut, más de 5 días sin poder andar como una persona normal). Con esto en mente ralentizo un poco el ritmo, hay que llegar preparado y con fuerzas. La mano izquierda, bueno, mano y brazo ya los tengo también la límite. Activo el segundo Heat on a click que llevo pero tengo tal mal la mano que no me lo puedo meter en el guante. Cada vez que me toco la mano o el brazo me dan como calambres, que sensación más mala. Lo agarro como puedo pero al tenerlo fuera apenas me da calor, aún así, logro que lentamente mejore el estado. En este tramo me encuento con viejos conocicos, Quino y «El negro», y voy charlando con ellos hasta los cuarteles. Poco antes de llegar me pilla Román. Justo antes del fatídico giro nos deseamos suerte, empieza lo divertido.

La primera cuesta la afronto bien, pero quizás un poco rápido. La verdad es que son muchas medias de fuencarral ya y sé que el último tramo es mortal, así que las siguientes cuestas decido no cebarme tanto. Con esto consigo el objetivo, ese tramo de los 500 últimos metros de subida que me ha reventado unas cuantas veces lo paso bien, casi sin sufrir. Una vez superado este tramos, ya en el km 16, solo queda dos últimos empujones.

Los siguiente dos kilómetros son de bajada, pero para seguir la tónica prefiero no ir a lo loco y bajar tranquilo. La entrada en Montecarmelo se me hace más dura de lo esperado, se nota la falta de entrenamientos largos. Aguanto como puedo el tirón para superar esta zona y poder encarar el último tramo. Ya en el último kilómetro solo queda cerrar los dientes en la última cuesta para poder entrar al campo de fútbol. Al final en la pista de atletismo acelero, muestra de que se ha hecho bien el trabajo y termino bien de fuerzas.

Al final 1h47’48». Por tiempo la segunda peor Media de Fuencarral, pero por sensaciones quizás de las mejores, no hay como tomársela tranquilamente, eso si, la mano derecha la vuelvo a tener congelada cuando llego, no sé qué hacer para evitar esto.

94 – 2:03:00
96 – 1:38:46
97 – 1:40:32
98 – 1:33:30
99 – 1:41:17
00 – 1:42:26
02 – 1:33:52
04 – 1:39:59
05 – 1:39:49
07 – 1:36:14
10 – 1:40:18

Entrando en Meta

Con Román, Gacela de Vallecas, un auténtico crack

Ahora toca empezar a ponerse las pilar, a ver si se va pronto el frío. Para el futuro, me plantearé el correr por debajo de ciertas temperaturas, estoy harto de pasar tan malos momentos con las manos.

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Maratón de Berlín – Mi reecuentro

Todo empezaba el viernes 23 de Septiembre, solo 13 días después de terminar mi primer Medio Ironman. Como podéis imaginar estaba eufórico, en una nube y además con buenas sensaciones en las piernas, con lo cual todo apuntaba a un buen Maratón. Pero en el fondo tenía un poco de miedo de arrastrar el cansancio ya que dos semanas no es nada para recuperar, así que en principio iba conservador.

Quería que saliera bien, terminar a gusto y sin problemas de rodilla, pero sobre todo quería quitarme el mal sabor de boca que me dejó el fracaso (4h20′) de Nueva York. Este fracaso me ha dejado meses sumido en una «depresión» atlética que me hacía arrastrarme allá por donde iba, sin hacer carreras populares ni nada.
Una vez en el aeropuerto la cosa se empieza a torcer. Mi hija Alba que llevaba unos días mala no terminaba de estar bien y unos minutos antes de embarcar Silvia decide no arriesgar, supongo que influyó mucho la experiencia del año pasado de Nueva York de tener que ir al hospital. Así que al final embarco yo solo, mala forma de empezar el viaje.
Lo curioso es que me planto en Berlín a medianoche y con el equipaje de 2 adultos y un niño, la leche. Cuando llego al hotel, habitación enorme con cama enorme y supletoria. Los del hotel no hacen más que mirarme, tanto, tanta maleta y solo yo. Les tuve que contar un poco la historia para que siguieran a lo suyo y dejasen de mirar.
El sábado amanece pronto, había quedado con Alejandro, vecino y compañeros de algunos entrenamientos y que por curiosidades de la visa hemos coincidido en el maratón. Nos vamos pronto para poder aprovechar el día y no pillar mucha gente allí. Una vez en la feria, sitio enorme, en un antiguo aeropuerto (Tempelhof).
Nos ponemos a mirar todo lo que tienen, mucha ropa, curiosamente mucho de Triatlón, pero no vemos nada que nos llame mucho la atención y lo poco que queremos comprar no tienen nuestra talla. En esto los yankees les dan mil vueltas, son los reyes del merchandaising, la superficie de ropa del maratón en NY era entre 4 ó 5 veces lo que aquí había.
En la Feria nos encontramos a Martín Fiz (el año pasado me hice una foto también con él en Nueva York) y como si fuese una premonición, estuvimos hablando con él y nos decía que más de 4h para él sería muy duro. Al final se lesionó y la terminó en 4h27′, pero la hizo, mucho otros se retiran

Alejandro, Martín Fiz y Jose Manuel

Pillamos dorsal, nos damos otra vuelta y a comer, que a lo tonto se nos ha ido toda la mañana.

Después de comer toca hacer un poco de turismo, por lo menos aprovechar para ver algo de la ciudad y de paso comprar algún recuerdo y pensar un poco en mañana, qué ritmo llevar, porque no paro de darle vueltas, por un lado quiero salir a 3h30′, me encuentro bien, pero por otro 3h45′, no quiero arriesgar y que pueda pagar el cansancio y reventar a mitad del maratón.
Museumsinssel

Museumsinssel

Catedral Berliner Dom

Catedral Berliner Dom

Universidad de Humboldt

Universidad de Humboldt

Konzerthaus

Konzerthaus

Deutscher Dom

Deutscher Dom

Monumento al Holocausto

Monumento al Holocausto

Marcas del lugar por donde pasaba el Muro de Berlín

Marcas del lugar por donde pasaba el Muro de Berlín

Torre de Comunicaciones

Torre de Comunicaciones
Reichtag

Reichtag

Memorial Soviético

Memorial Soviético

Puerta de Brandemburgo

Puerta de Brandemburgo

Por más que le doy vueltas llega la noche, ceno con Alejandro, su chica y su tía, preparo toda la ropa y demás cosas del maratón, desayuno y a la cama.

La diferencia con NY es que todo está más cerca, se necesita menos tiempo para salir del hotel, para llegar a la salida, para todo en general y encima es algo más de un mes antes, con lo cual lo lógico es que haya mejor tiempo, de hecho estos días estábamos entre 10ºC mínima y 20-21ºC de máxima.
El despertador suena a las 6.00, justo 3h antes de la maratón (en NY a esa hora ya llevábamos al menos 15 minutos en la salida). Desayuno y me tomo ya un gel. Hago mi ritual de vestirme, crema en los pies y hoy pruebo a darme Radio Salil en las rodillas, a ver si esto ayuda. Terminado todo me pongo en marcha abrigado para no caer en el error del año pasado. A las 7 había quedado con Alejandro en Alexanderplatz, tomamos allí el metro siguiendo las indicaciones de la organización bajándonos donde nos recomendaban y en un rato estamos ya en la salida.

Llegada a la zona de Salida

Nada más llegar empezamos a ver fotógrafos, la experiencia me dice que te van a cobrar al final lo mismo cuando haces el pedido tengas 4 ó 40 fotos, así que decidimos empezar a posar para todos los que vemos.


Buscamos los roperos y dejamos todo y me tomo ibuprofeno, a ver si esto ayuda también a la rodilla, en Roma lo tomé y no sé si por causalidad o por esto no me dolió. La verdad es que hace mejor temperatura de lo que yo pensaba así que me quito casi todo. Cuando quedan unos 15-20 minutos llega el momento de separarnos, estamos en diferentes cajones, así que nos deseamos buena suerte y al toro.

Después de un breve paseo llego a mi cajón, entro y nada más mirar veo el globo de 3h30′. Ya estoy picado, mira que me conozco y sabía que esto iba a pasar, la decisión está tomada. El tiempo pasa rápido y pronto dan la salida para los buenos, nosotros tenemos que esperar un poco, somos los primeros de la segunda oleada.
Llega el momento, hacía tiempo que no me encontraba tan eufórico. Salimos y desde ese momento mi vista se dirige única y exclusivamente al globo. Recuerdo la de Barcelona en la que me costó mucho esfuerzo y 8km pillar al globo y al final eso se paga. Así que en esta desde el principio «enganchado» al globo.
Los kilómetros se van haciendo muy bien, todo llano, muuuuuucha gente y ritmo de 4’47» más o menos.

Según vamos avanzando vamos pasando a un montón de gente y mi pregunta es, si no llevan el ritmo que se supone por el cajón donde han salido, por qué pelotas se meten ahí? para estorbar? Somo casi 41.000 almas y en cuanto unos pocos se descolocan al final molestan a los demás, en fin, siempre habrá alguno.

Llegamos al primer avituallamiento y primera sorpresa. El agua en vaso y atasco brutal. Mira que odio beber en vaso corriendo, se cae casi todo el agua y el que no se cae entra por la nariz. Encima mogollón de peña se cruza, se para, vamos un kaos y claro, con este kaos se me va un poco el globo pero enseguida lo vuelvo a enganchar. A los 8k otra vez, pero paso de agua, intento no meterme en el atasco y esquivar a la gente. Siempre se dice de nos saltar ningún avituallamiento, pero de los de 5km, cada dos o tres me parece excesivo. Por supuesto además del agua lo que intento es posar para los fotógrafos, cámara que veo cámara que poso, un entretenimiento más.

Poco a poco los kilómetros van cayendo, no me encuentro mal pero kilómetro que cae, kilómetro que siento en las piernas. El ritmo que llevamos es menos de 5′, el del globo va un poco por encima del ritmo. Sobre el km 18 las piernas ya las noto muy cansadas, como era de esperar el cansancio del Medio Ironman empieza a salir. Me quedo algo atrás del globo pero no me preocupa, mi ritmo sigue siendo bueno, lo que si que me preocupa es hasta dónde me van a aguantar las piernas. En el km15 me tomé un gel y ya solo me quedan dos, pero aún 24km.

Yo sigo sin cebarme con el globo, no lo quiero perder pero tampoco reventar por seguirle, las piernas cada vez las llevo peor, me empiezan a molestar músculos que ni sabía que los tenía ahí…. llega el km25 y en el avituallamiento pillo atasco, bebo agua tranquílamente y me tomo otro gel, cuando salgo del mogollón el globo se me ha ido mucho ya, en distancia no excesiva, quizás 200-300 metros, pero para el estado de mis piernas eso es demasiado. El ritmo no va mal pero se nota que ya empiezo a irme por encima de los 5′. En este momento la idea de las 3h30′ de desvanece pero surge la de acabar bien, es decir, corriendo y aguantando como pueda si la rodilla me aguanta. Mientas espero a que el gel obre el milagro, las piernas duelen y duelen.
Por momento empiezo a preocuparme, queda todavía una tirada y solo un gel. Aunque parezca que los geles no hacen nada si que lo hacen, las piernas van mal pero van, me mantienen corriendo pero solo me quedar uno. Creo que por el km29 llega la «salvación», avituallamiento de geles, antes de pillar me tomo el que tengo y hago acopio, cojo tres, suficientes para los 13km que quedan. No sé qué podrán hacer estos, pero al menos psicológicamente seguro que ayudan.
Llega el momento clave, km30, ese kilómetro (digamos que entre el 30 y el 32) donde maratón tras maratón desde Sevilla 2002 (menos Roma 2005) la rodilla empieza a doler. No es la rodilla en sí, sino los peroneos y el nervio ciático los que se encargan de jorobar todo, de sacar un dolor tremendo y inaguantable que me hace dejar de correr. Parece que la rodilla va bien pero a poco de pensar esto me entra un escalofrío, tal cual, la rodilla empieza a tener ese dolor característico.
No me lo podía creer, otra vez!!! Pero no decaigo y sigo, decido ver hasta dónde aguanto. La sorpresa es que el dolor no aumenta de intensidad, se mantiene sin molestar mucho y no va a más, parece como que le esté ganando el pulso, será la euforia? Total que pasa el 30, 31, 32 y el dolor empieza a remitir, increíble, si estaba poco eufórico esto era lo que me faltaba. Las piernas van de mal en peor pero después de esto no puedo parar.
El dolor de las piernas es ya bastante duro pero ahora no es momento de pensar en eso, solo de aprovechar para terminar corriendo el maratón después de muchos años (en Roma al final los calambre me hicieron andar aunque no hubo dolor, pero tuve que andar). Desde el 25 cada avituallamiento que tomaba agua ya no me molestaba en esquivar a la gente, simplemente me pillaba el agua y andando tranquílamente me lo bebía, además de echarme un par de vasos por la cabeza porque el calor ya era considerable en este punto.
En el km35 me siento pletórico, si no hay dolor ya no hay quien me pare. En el km38 hay música, en ese momento están poniendo Born to be wild, se me ponen los pelos como escarpias, lo voy a hacer, llevaba años soñando con terminar una maratón sin dolor y estaba en el camino, qué más daba el tiempo, lo importante ahora era la rodilla. Entro en modo Euforia total y no aguanto ya más con la bandera guardada, la saco,


la empiezo a agitar y me la pongo al cuello. Son muchos los españoles que hay y que animan pero también los Alemanes (se nota que muchos van a Baleares y Canarias). Sobre el 39 empiezo a hablar con un maño, tuvimos una buena conversación hasta el 41 que se para a beber. Solo queda un kilómetro, está hecho, además el ritmo a pesar de haber ido a peor no baja de 5’22’ aproximádamenete, así que no se prevee un mal crono para mi. El último kilómetro es increíble, inolvidable, cuántas sensaciones que vuelvo a recuperar, llego corriendo, casi se me había olvidado, cuántos maratones arrastrando la rodilla, cuántos kilómetros sufriendo dolor y por fin vuelvo a sentirme bien, no sé si por el Radio Salil, el Ibuprofeno o qué, pero me sentía feliz de poder llegar así.

La entrada por la puerta de Brandemburgo es espectacular, más que por la puerta en sí por su significado histórico.

Yo también estaba derribando un muro en ese momento. Desde la puerta a la meta fue la apoteosis, no sabía si reír, llorar, saltar, miraba a todos lados buscando las cámaras para que pudieran captar la alegría. Yo no soy muy dado a hacer aspavientos en las metas, y creo que es la primera vez que se me ve un gesto de rabia como el de la foto.


Es un cúmulo de circunstancia, no solo lo de la rodilla, sino también un verano duro, muchos días levantándome a las 6-6.30 para correr, días a las 5 de la mañana para entrenar en bici, quitarme descanso y horas de la comida para poder nadar, mucho entrenamiento desagradecido que ahora se veía recompensado, para mi esto estaba siendo la guinda al pastel de esta temporada pero sobre todo, me sacaba la espinita de Nueva York.

Al terminar 3h37’30» (3h37’26» oficial) y 42,86km según el Garmin (hablé con al menos 15 personas durante la carrera y al final y a todo nos salía mínimo 400 metros de más), objetivo más que cumplido, Revancha consumada. Eso si, llegué extenuado, las piernas con dolor terrible, los cuadriceps eran los afectado principalmente y andar era casi un suplicio.
Pillo mi medalla y me voy a cambiar. La verdad es que estoy como en una nube, solo hace falta verme el careto.

En el camino una muestra más de que el mundo es un pañuelo y te da sorpresas, me encuentro con Luis Blanco, speaker de la carrera que organizo (Trofeo Menudos Corazones) y que también nos va a ayudar en el Duatlón.


Además de ser una máquina (3h3′) es una gran persona que nos ayuda con nuestras acciones solidarias aportando su trabajo de forma altruista. Allí estuvimos hablando un rato largo sobre la maratón, el Duatlón, el Trofeo Menudos Corazones, estirando…. vamos que pasamos un rato agradable juntos.

Pasado ya un buen rato intento andar y ponerme en marcha al punto de encuentro con Alejandro. Con dificultades logro andar y llegar hasta el punto. Su tía le espera también. Intento llamarle, mandar SMS a Silvia, llamarla, pero nada, la red está congestionada, no sabe esta gente que hay antenas móviles para esto eventos? Al final aparece orgulloso con su medalla, objetivo cumplido 4h26′.
Después de descansar otro rato allí tirados toca levantarse para, como podamos, irnos al hotel, comer algo, ducha y siesta.

Para mí esta maratón ha sido más que especial, me hubiera encantado y hubiera sido ya la leche que mi dos mujeres hubieran podido viajar, pero ya habrá otras ocasiones. Me he reecontrado, he sentido cosas que incluso en otros maratones no lo había sentido. He vuelto a vibrar corriendo, a disfrutar entrando en meta.

Cuando la gente no te entiende por qué entrenas y te preguntan cosas, te llaman loco o cualquier otra cosa, es en estos momentos cuando ves todo lo que ellos se están perdiendo, solo los que estamos «locos» sabemos lo que es terminar una maratón, y solo nosotros ya estamos pensando en la siguiente 🙂 Espero poder disfrutar en muchas otras al menos como he hecho en esta.
Y como dice la pegatina que llevo en el coche y que cada vez está más de moda, «Pain is temporary, pride is forever, Marathon» las piernas ya no duelen, pero Berlín estará siempre en mi Recuerdo.

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Medio IronMan Conseguido (Half Astromad o cómo decidir adelantar el objetivo de 2012)

Esta entrada no debería haber llegado hasta 2012, pero todo empezó a cambiar a mediados de Agosto, entrenando en Mallorca. Estaba haciendo mi media maratón semanal de preparación a Berlín cuando empecé a darle vueltas. Por qué no aprovecho la preparación del maratón y que nado 1 ó 2 días a la semana 2000 metros para intentarlo?

Nada más llegar al hotel después de uno de los días de entreno empiezo a mirar el Astromad, había oído que fue muy dura la primera edición del año pasado y mir

o el perfil de bici. Madre mía!! solo se ven picos en el perfil lo que me hace replantearme todo. La bici es lo que menos toco, demasiado poco, de hecho en Agosto apenas llevo 40km y estamos a mitad de mes….

El caso es que pasan los días y sigo con la idea dando vueltas a la cabeza. Nos vamos luego a Almería y la idea vuelve con más fuerza, así que decido hacer una prueba a la vuelta a Madrid para ver si puedo estar más o menos preparado para afrontar la bicicleta.. Dicho y hecho, el domingo 28, a menos de dos semanas, madrugo y pongo rumbo a Miraflores. Ida y vuelta 93km en 3h40′ con buenas sensaciones especialmente cuando llegó lo duro. Me descargo el perfil y puff… no es comparable, aquí hay dos picos, en el Astromad se pierde la cuenta casi pero joder, han sido 93km, la distancia la hago, solo sería cuestión de ir con calma, pensar en 4h30′ ó 5h de bici, lo importante es terminar.El lunes 29 de Agosto le doy la última pensada y por la tarde me apunto, la suerte está echada, será como mi último gran entreno largo para Berlín.
El día 9 tengo que llevar la bicicleta y material de la T2 a Robledo para dejarlo allí y tenerlo todo preparado para el día D. Aprovecho para ver los primeros 11-12km de cuestas y hacerme una idea de lo que me podría esperar. Veo que son laaaaaargas pero la inclinación por tramos no parece excesívamente dura así que en cierta medida me tranquilizo. Del análisis que había estado haciendo estos pasados días, los dos puntos claves para mi era la primera cuesta de 11km que pasamos de 550 metros a 950 metros de desnivel y el pequeño puerto del km 63.

El Lugar

Llega el día D, a las 4:45 suena el despertador, tomo algo y me pillo mi bidón de sales para el tomando de camino. A las 6 llego a Robledo, aparco, cojo los bártulos de la T1 y me subo al autobús. Esperamos y sobre las 6:40 llegamos a la T1. Empiezo a preparar bici, geles, casco……. todo y me meto en una gran carpa que tienen con algo de aire caliente, ya que afuera hace un poco de rasca. El tiempo va pasando, me pillo el chip, me pongo el neopreno y enseguida dan las 8:15, hora en la cual los jueces llaman para revisar todo.

Ya está, el agua a 15º, todo puesto y nos metemos en el agua. Son las 8:30 y dan la salida….. La verdad es queme esperaba otra cosa, no sé por qué, pero como estoy por el medio otra vez vuelven las patadas, manotazos…… al menos veo a los que me rodean y puedo ver y esquivar algunos. Pasan los segundos y voy incómodo, llega la primera boya y nos juntamos tantos que se hace imposible seguir, así que decido parar un poco, dejar que se pase un poco el mogollón, ponerme a un lado y empezar a darle caña. Así hago, empiezo casi de cero, a un lado y empiezo a encontrar el ritmo. Poco a poco me voy encontrando mejor, voy cogiendo un buen ritmo. Pronto llegamos a la boya para dar la vuelta, me da la sensación de que voy más o menos bien colocado y la segunda parte me confirma eso. Durante casi el kilómetro de vuelta no nos pasa nadie, solo estamos otros dos chicos y yo que vamos picado pasando unos a otros. Al final llegamos a la orilla juntos, 36’36», buen tiempo para mí. (en la foto soy el de la derecha, con el neopreno Orca S2)

La T1 es nueva para mí, esto de quitarse el neopreono es una movida, así que tardo más de 6 minutos en salir. Me tomo un mega gel y para delante.

Me monto en la bicicleta y recuerdo las palabras de Ángel, entrenador de Ecosport, «no te cebes en los primeros kilómetros». Así que poco a poco empiezo, intento coger un buen ritmo sin ir lento pero sin ir a tope, queda muuuucho.


La verdad es que subiendo me encuentro bien, voy disfrutando y los trozos más duros no los noto mucho. Sobre el 9 es la parte peor, empiezo a estar harto de la cuesta pero intento distraerme y no agobiarme. Termina la cuesta, por fin, ahora al menos toca bajada. A toda caña pero con precaución ya que hay curvas cerradas. Ahora toca esto durante bastantes kilómetros, así que hay que intentar ir rápido pero tampoco gastar fuerzas a lo tonto.La verdad es que el recorrido es muy bonito, van pasando los kilómetros y me siento bien. Cuando llegamos al km 30 empieza otra parte dura, creo que es por Cebreros. Apenas empezamos a subir meto la pata con los cambios y se me sale la cadena, precisamente ya en la cuesta. Esto me hace perder un poco el ritmo pero me tomo tiempo y voy pillándolo otra vez.Van pasando los kilómetros, hidratación a saco, geles, plátano….. lo que va cayendo y vamos llegando a Robledo, punto donde empieza la ascensión al pequeño puerto. Antes de empezar el puerto toca avituallamiento. Empieza el se ve que es diferente a las cuestas anteriores. Este tiene más desnivel, pero pongo un ritmillo cómodo y poco a poco voy para arriba. Mal no he debido subir cuando he pasado a tres en el camino. Termina esto y otra gran bajada. Esto ya empieza a tener buen color, estamos en la última parte, apunto de empezar la última ascensión y aunque noto como los músculos están un poco resentidos y siento algún pequeño calambre, las sensaciones son buenas.

El último tramo es parte de la primera cuesta con lo cual es conocido y se lleva mejor incluso que la primera vez, a pesar de llevar ya casi 90 km. Al final, el tramo de bici lo hago en poco más de 4h, un total de 96km, más de 23km/h de media, algo que no pensaba yo podría hacer con tan poco entrenamiento.

La T2 se hace más rápida pero es en este momento cuando realmente de doy cuenta de dos fallos que he cometido. 1º.- Me he puesto el chip demasiado apretado y encima la media compresora. 2º Es conveniente cambiar también en la T2 de calcetines/media. Las consecuencias al final no fueron grandes, pero durante la carrera fueron un suplicio. El no cambiarme hizo que uno de los pies estuviera tan «cocido» que casi ya en el km3 empecé a notar que salía una ampolla y tuve que estar soportando la ampolla durante un montón de kilómetros. El otro asunto, lo del chip, me producía unos dolores tremendos, sentía una sensación de quemazón, rozadura y a la vez dolor donde el chip iba tremendo, había veces que incluso me preguntaba cómo podía llegar la sangre al pie de lo apretado que lo llevaba. Pensé durante algún momento para y aflojarlo, pero solo pensar que podría tener una gran herida y que parar el ritmo me podría matar me hizo desistir. Al llegar a meta me dijeron que cómo era tan bruto, me ayudaron a quitarme la media y por suerte no había herida, solo el dolor de haber tenido el chip más de 6h apretado fuertemente (me dijeron que uno había llegado antes que yo haciendo lo mismo y tenía unas heridas considerables).

De la carrera hay mucho que contar, empiezo a un ritmo que creo tranquilo ya que noto las piernas muy pesadas, super pesadas, pero la sorpresa es que el primer kilómetro lo hago a 4’51». Me sorprende me a la vez me da miedo quemarme, así que aprovecho para una parada técnica a «echar líquidos», es en este momento cuando me acuerdo de los consejos de no usar mono sino dos piezas. Me pongo en marcha otra vez, lo que decían que era plano……. de plano no tiene nada, los primeros 3,5km con de bajada, con un aire considerable de cara. Los segundos por el contrario juntan la cuesta arriba con el aire de culo, esto junto con los más de 30º presumían una carrera dura.En total había que dar tres vueltas al circuito. Termino la primera a buen ritmillo y yendo cómodo, aunque el estómago empiezo a tenerlo raro. Apenas salgo del polideportivo y de beber llega la primera arcada y consiguiente vómito. El estómago me dice que está lleno pero el calor me pide que beba. Sin para sigo para delante camino de la segunda vuelta pero al poco rato otra vez, a vomitar sobre la marcha. Solo echo líquido así que no me preocupa, entiendo que tengo demasiado y solo echo lo que sobra.Cuando llego sobre el km 10 para gira y volver al pueblo (mitad de la segunda vuelta) hay avituallamiento con lo cual decido andar e hidratarme bien, a ver si así el líquido y sólido que metro entra bien. Sin parar me pongo en marcha y apenas empezar zasss!!! los cuadriceps de ambas piernas se me suben. Me quedo como un palo, intento masajear evitando no pararme aunque correr no puedo pero por lo menos no dejar de andar. A partir de entonces esta es la tónica de la carrera, cuando intento forzar un poco llegan los calambres así que decido en la cuestas andar y evitar que los calambres vayan a más. En el transcurso de la segunda vuelta vomito otras dos veces, la última justo antes de entrar en el polideportivo y completar la vuelta.

Cuando sales por última vez del polideportivo la cara te cambia, la mente se libera, solo queda una vuelta, solo quedan 7km. Yo sigo a la mío llano y bajada corro a no ser que me vea venir un calambre. Los vómitos desaparecen. Último giro, últimos 3,5km, últimas p.. cuestas.

Cuando queda más 1,5km aprox veo a dos triatletas a lo lejos, quizás a unos 300 metros o más. No sé qué vuelta están haciendo pero decido ir a por ellos. Aún andando, pero pienso cogerles. Queda apenas 1km, ya no hay más cuestas, todo llano, esta es la mía, les tengo ya bastante cerca. Pongo un ritmo y cada vez les tengo más a tiro. A unos 300-400 metros veo que es su última vuelta, aprieto los dientes, me pongo a su altura y les paso justo cuando llegamos a la altura del polideportivo. Justo antes de entrar empiezan los calambres por todos lados pero estos no van a hacer que pare. Ese momento de entrar y ver la meta es una cascada de imágenes y recuerdos, miro al cielo, se lo dedico a esa personita que me protege y que me da fuerza y entro, lo conseguí!!
No me lo podía casi creer, sin tenerlo previsto he acabado mi primer medio Ironman, con una preparación más que pobre en bici y con un recorrido durísimo. Estoy eufórico así que ahora a pensar en más, no sé si para el año que viene o dejarlo para 2013 como lo tenía previsto. El año que viene al menos a ver si puedo hacer mínimo uno y si puedo dos Medio Ironman, pero llanos, miraré que sean llanos, he hecho cuestas ya para una temporada larga.

Y ahora a pensar en Berlín, casi sin tiempo para recuperarme de la emoción con la idea de disfrutar de la ciudad y la familia.

Objetivo 2012 ya cumplido!!!!!

P.D: Fotos Cortersía de Mildolores

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Triatlón Juan Carlos I 2011

En plena preparación para el Maratón de Berlín estaba este triatlón que ya hice el año pasado y que está al lado de casa, así que es casi obligatorio hacerlo. Hay que ver si algo, aunque sea poco he mejorado.

La mañana comenzaba con un poco de prisa, tenía pensado salir pronto pero mi pequeña decidió despestarse tarde y tampoco era cuestión de despertarla, así que al final un poco corriendo a todos lados.
Hoy era el día para probar el tema de los geles y creo que ha sido positivo, ninguna molestia estomacal y he acabado fenomenal, que es lo importante.

Este año todo empezaba casi puntual (el año pasado fue una hora de retraso), nos metemos en el agua y esperamos el turno para salir. Todo está listo y dan la salida pero a los pocos segundo siento que el Garmin se me resbala de la muñeca. Parecía un preludio de lo que iba a ocurrir depués. Rápidamente reacciono y logro evitar por los pelos que se me caiga, no entiendo cómo ha pasado pero pierdo unos segundos parado para poder ponérmelo bien. Una vez asegurado
empiezo otra vez a nadar. Las sensaciones las de siempre, los 10 primeros minutos no suelo ir fino y luego logro empezar a ir mejor, cuando mejor me encuentro es cuando llego al final, 14’05», poco a poco voy bajando los tiempos, para lo que entreno tengo que estar contento.

Salgo del agua y a correr a por la bici. 1ª Cagada, me paso, me pongo a buscarla y joder no la veo hasta que me doy cuenta que estoy mirando el dorsal equivocado, torpe!! Vuelvo para atrás y ahora lo remato, me empano con las zapatillas y tardo un montón. Total casi 3 minutos de transición, un desastre.

Ya en la bici empiezo fuerte, demasiado, en vez de empezar poco a poco como debería haber hecho. En el km 4 el Garmin dice adiós, no sé si habrá sido por el agua o por qué, pero ha dejado de funcionar. La primera vuelta la acabo rápido pero empiezo a notar que me he pasado con el ritmo. Lo peor de todo es que voy todo el rato solo, no consigo pillar ningún grupo. Al tercera vuelta me pasa un grupo enorme y consigo engancharlos. Durante casi una vuelta voy con ellos y vuelvo a ir a buen ritmo, pero en el penúltimo repecho me descuelgo y empieza un pequeño calvario en la última vuelta.

La T2 la hago bastante rápida y empieza la carrera.


La sensación del cambio es buena y enseguida empiezo con buen ritmo. El recorrido duro, sobre todo un tramo de unos metros que te dejaba clavado, pero aún así termino con un tiempo bueno (para mi) y vuelvo a terminar con una rozadura en el pie, está claro que lo de correr sin calcetines no es lo mío.


En resumen, no logro mejorar en la bici y es un tanto preocupante teniendo dentro de 6 días un duro recorrido de 90km, aunque mi esperanza es que no tengo tiempo como objetico y puedo salir más tranquilo. Ya veremos que tal se da la locura donde me he embarcado, tengo mis dudas para el día 1o. Lo mejor de todo es que he acabado muy bien de piernas. Tiempo: 1h18’02»

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Objetivo 2011, Triatlón Olímpico: Conseguido!!

Cuando empecé el blog me hice una agenda para llegar al Ironman y para 2011 la idea era hacer un Olímpico. El año empezaba con ganas de hacer el medio Ironman en el Ecotrimad, pero este año está siendo muy muy atípico en lo que a pruebas y entrenamiento se refiere y la falta de entrenamiento lo hizo inviable. Tan inviable que era el 14 de Mayo y mi primer entrenamiento en piscina fue el 16 de Mayo :S

Hasta que no acabé con la organicación del Trofeo Menudos Corazones no tuve tiempo de entrenar bici y natación, pero claro, en esas fechas ya tenía todo encima. Así que el 16 de Mayo me puse manos a la obra, 2 días de natación, 2 de bici y 3 de correr a la semana, ese era el plan durante el siguiente mes.

Los días de natación la idea era ir aumentando distancia semana tras semana, así empecé con 750 metros y mucho calambres hasta acabar con 1,5km muy agusto. La bici lo cumplí algo menos, entrenaba por Valdebebas y el Ferial y me compré un acople con el que poco a poco voy yendo más rápido. La carrera era seguir la rutina.

Después de 3 semanas llegó el momento de hacer el Sprint del 4 de Junio. La verdad es que acabé con buenas sensaciones y me dio alas para seguir con esperanzas para llegar al Olímpico.

El día llegó. Se preveía mucho calor y siendo la salida a las 16:34 más. Allí nos plantamos Emilio (fotógrado del evento :D) y yo. Poco a poco se va acercando la hora y nos vamos preparando


Me preparo la derecha de la salida, dan la señal y me tiro rápido, hay que intentar salir del mogollón lo antes posible y evitar golpes. La verdad es que las salidas cada vez las estoy haciendo mejor y no recibo ni patadas ni nada. La primera vuelta voy bastante agusto. Sobre los 400-500 metros me empieza a dar un calambre en el pie derecho e intento hacer movimientos para que se vaya el calambre. Por suerte dura poco y lo que hago es que empiezo a centrarme en llevar un buen ritmo con los pies y moverlos poco, lo justo para llevar el cuerpo bien. Llega la salida del pantalán y empieza lo desconocido.


Rápidamente me vuelvo a lanzar y vuelvo a pillar el ritmillo. Esta vez al empezar por el lado izquierdo lo que me ocurre es que voy un poco desorientado y tengo que rectificar varias veces la trayectoria hasta llegar a la primera boya. Desde ahí todo vuelve a la normalidad pasando a gente y automotivándome al ver como pillo a gente que ha salida 4 minutos antes que yo.

Una vez fuera del agua en un tiempo bastante aceptable de 32:32 hago la laaaaarga transición hasta la bici, cambio rápido y salgo para la segunda parte, esperan 38,5Km y 5 vueltas incluyendo 5 subidas a Garabitas, lo que implica más de 10km de subida en total, yo calculo que habría unos 12 más o menos con todo.


La idea era ir más o menos tranquilo, aguantando las primeras vueltas y dejar fuerzas para el final. Dicho y hecho, las 3 primeras vueltas las hago muy agusto y en la cuarta empiezo a apretar bajando considerablemente los tiempos en las cuestas. Prefería pecar de prudente al principio que no reventar al final.


Pero la verdad es que acabé las 5 vueltas sin cansancio y con recorrido para hacer más. El único pero es la espalada, me mata, esa contractura profunda que tengo en un costado me deja doblado y en la bicicleta sufro más de lo que debería.


Terminada la bicicleta en 1h27′ toca transición para pillar las zapatillas de correr. Es en este momento cuando hago la cagada del día. En los Sprint la parte de carrera las hago sin calcetines, a pesar de que los pies los suelo tener algo sensibles, pero hasta ahora ha ido bien. En esta ocasión decidí hacer lo mismo, irme a por los 10 sin calcetines. La valentía me costó al final una ampolla en la planta del pie y heridas en los tobillos de ambos pies.


A pesar de lo caluroso del día, la temperatura era algo más baja que días anteriores y las sombras y el agua hacían la carrera algo más llevadera.

Por lo demás el tramo a pie me lo tomé como el resto, cómodo. Pillé un ritmillo de 5:09 más o menos y así fui casi todo el tiempo, sin prisa pero sin pausa. Tranquilo y controlando el dolor de los pies hice 51:06 en este tramo. Al final acabé con la sensación de que incluso con las heridas, podría hacer otros 10km más.


Conclusión: terminé con la sensación de que me quedé corto, acabé muy bien y con muy buenas sensaciones en las 3 disciplinas y esto me hace ser más que optimistas para el medio ironman. Pero cuándo? Pues la agenda dice 2012, el destino al final será quién elija.

El tiempo final 2:56:03, creo que una marca más que meritoria para solo un mes de entrenamiento de bici y natación y un invierno de entrenamientos corriendo más que duro y calamitoso. La depresión Post Maratón de Nueva York se dá por superada.

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III Duatlón de Boadilla del Monte

Este Duatlón no estaba en los planes ya que caía en la preparación de Nueva York pero fue el primer Duatlón que hice, el primer contacto con este nuevo camino y fue el culpable de que ahora esté en estas historias del Triatlón, así que como especie de homenaje decidí hacerlo.

Evidentemente, al estar en preparación del Maratón y antes haber estado descansando, llevaba desde el 8 de Agosto sin tocar la bicicleta, pero solo son 20km y no son duros, así que en principio no debería ser mucho problema.

Pues al tema, llego con tiempo de sobra como casi siempre para no andar con prisas, pillo dorsal y me meto en el recinto para ir dejando la bicicleta. Hay buen ambiente y se ve más gente que el año pasado, y sobre todo más nivel. Al final somo 300 y pico casi cien más que el año pasado.

El tiempo va pasando y hay que calentar un poco. Empiezo a hacer cuestas y voy recordando un poco el terreno. La hora llega así que toca ir a la salida.

La carrera a pié empieza como el año pasado, ritmo rápido pero tampoco excesivo, tampoco quiero apretar mucho porque hay que cuidarse y no desgastarse a lo tonto, hoy lo de menos es el tiempo. Todo parece ir bien pero en el kilómetros 3 empiezo a tener malas sensaciones. Siento que me pesan las piernas, es como si todo el entrenamiento que llevo a ritmo muy lento me esté pasando factura. Me cuesta correr y los kilómetros se me hacen más largos. El ritmo se va haciendo más lento y es solo al final del tramo de carrera, cuando llegan las cuestas duras, cuando realmente me empiezo a encontrar bien y puedo acelerar algo. Al final peor tiempo que el año pasado en este tramo.

La transición la hago algo más rápida que el año pasado, la poca experiencia que tengo se va notando poco a poco y siempre voy mejorando las transiciones.

Una vez en la bicicleta siento que voy mejor, parece que el tema de la carrera está relacionado más con el entrenamiento que con que las piernas no me fueran bien. El recorrido de bicicleta se da en general bastante bien, un ritmo mejor que el año pasado y sobre sintiéndome bien sobre la bici. Durante el recorrido algún que otro susto que casi me voy al suelo pero por suerte iba a atengo. Al final mejor tiempo que el año pasado y sensaciones mucho mejores.

La segunda transición también es mejor que el año pasado, aunque la verdad es que llega un punto que apenas puedes bajar unos segundos.

La segunda parte de carrera empieza bastante bien, menuda diferencia con el año pasado. Ya estoy acostumbrado a cambiar de bici a correr, el año pasado fue casi un shock. La diferencia es que el recorrido se hace al reves del año pasado, y la verdad es que se hace bastante más duro que el año pasado y el tiempo es algo más, sobre todo por las cuestas que hay este año.

Aún así acabé en general mejorando un par de minutos el tiempo del año pasado a pesar de no haber preparado nada la bicicleta.

En fin, otro duatlón más, otra prueba más y más mono de seguir con esto, pero ahora toca seguir entrenando y poniéndose a tono para el NYCM. Para entonces habrá un seguimiento especial en el blog 😉

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Carrera MTB Quismondo

Más vale tarde que nunca, así que aquí va la crónica.

V Clásica MTB Quismondo 8-8-2010, primera para mi y también primera carrera MTB a la que me enfrento con la particularidad de ser en el pueblo de mi padres.

El día para variar amaneció pronto, a la 7 arriba para desayunar y empezar a preparar todo. Una vez listo salgo para empezar a ver cómo se monta todo, sentía curiosidad. Los minutos van pasando y va apareciendo la gente. Me resultó agradable empezar a charlar y reencontrarme con personas con las que de una u otra forma he compartido mi infancia y la adolescencia, solo por ver y hablar con estas personas creo que mereció la pena ir.


A medida que va llegando la hora la gente se empieza a poner nerviosa y se ponen a calentar, y madre mía que calentamientos!!! se lo toman muy en serio esto. Total que a las 10 se da la salida controlada para luego unos minutos más tarde dar la definitiva.

http://www.youtube.com/watch?v=h8RKq_1MJgg

La estrategia era clara, disfrutar y no caerme con lo cual salgo tranquilo en la parte de atrás, ya iré remontando poco a poco. Al principio voy pasando a gente bastante rápido y al primer arenal llego bastante bien y lo hubiera pasado bien si no se hubieran parado los que iban por delante, pero es lo que tiene ir en el mogollón. Pasado este tramo sigo adelantando y en el segundo arenal me vuelve a pasan lo mismo.

Poco a poco el camino se va quedando más solitario pero aún así sigo adelantando a gente.

http://www.youtube.com/watch?v=1QoSPUWqgOU

Y después de pasar el arroyo algo me pasa en el desviador de los platos que con el grande el desviador da en el plato y el pequeño no llega a entrar. Un pequeño contratiempo que no creo que influya mucho, lo importante es no pinchar. Ya casi a mitad de circuito o poco más empiezo a ir con lo que de aquí a prácticamente el final voy a compartir carrera.

El recorrido no es duro y se va haciendo bastante bien, pero vuelvo a sentir y/o percibir que el tema de las marchas no lo hago bien, tengo sensación de que puedo ir más rápido pero no pongo el desarrollo de forma adecuada además de que voy un poco reservón, ya que tengo respeto a la segunda vuelta.

La llegada al pueblo es rápida y por el asfalto intento sacar el mayor provecho. Tres corredores y yo vamos constantemente pasándonos unos a otros. Empezamos la segunda vuelta y ya con la experiencia de la primera y el hecho de ir casi solo hace que ahora sí que pase bien los arenales. El recorrido se va haciendo bien hasta llegado un punto, quizás cuando quedaban seis o siete kilómetros, que decido quitarme los complejos y empiezo a sacar toda la fuerza. Llevó 30 kilómetros sin despegarme de mis «compañeros» de carrera pero es en este momento cuando definitivamente les dejo, les paso y ya no volverán a pasarme más ya que el cambio de ritmo es considerable. Es lo que me pasa muchas veces cuando no conozco una carrera, salgo reservón y luego al final que quedo con fuerzas de sobra.

Al final el resultado es algo peor en tiempo de lo que esperaba, 1h32′ aunque no está más de puesto 68 de 113. Teniendo en cuenta el poco entrenamiento y que llego con fuerzas de sobra, seguro que podría haber hecho algo más, pero para ser la primera creo que está bastante bien. El año que viene más 😀

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Triatlón Juan Carlos I, Ahora sí que empiezo a disfrutar

Después del Triatlón Villa de Madrid y del Popular fallido por la avería de la bicicleta había dejado de entrenar porque no tenía en mente nada más, el Triatlón del Juan Carlos I (TJCI) al estar la lado de casa me llamaba la atención pero tenía un viaje de trabajo y era imposible hacerlo, con lo cual volví a la rutina de correr.La sorpresa saltó cuando el viaje se retrasó unos meses y tenía disponibilidad para hacer este Triatlón. Me apunté y empecé a salir otra vez con la bicicleta. La natación me daba más pereza sobre todo porque quería hacerlo en la piscina de la comunidad y claro, a cualquier hora no podía ya que suele estar llena de niños y al ser unos 15 metros de largo también serían muchos largos y se haría algo aburrido. Dos semanas antes del Triatlón seguía sin meterme al agua para entrenar y por fin me decidí, pero para darle otro aire y entrenar de manera más real, lo que hice fue en vez de hacer largos hacer el perímetro sin parar, con lo cual con unas 20 vueltas cubría la distancia de sobra.

Dicho y hecho, me puse manos a la obra y al menos llegué con cinco-seis días de entrenamiento que me vinieron de perlas especialmente por el hecho de no parar mientras entrenaba, es decir, para mi es más efectivo que hacer largos.


El domingo amaneció pronto (6:15), para variar. Desayuno y empiezo el protocolo de preparación. Una vez tengo todo salgo para el destino. Se aparca fácil y sobre las 8 llego a las secretaría. Esta vez Angel repartía los dorsales y el chip. Le doy la fianza del chip y me pongo a poner pegatinas e historias. Cuando tengo todo preparado voy a boxes a dejar los trastos y sobre las 8:45 ya estoy listo, con tiempo suficiente porque empieza a las 9:30, pero justo al momento dicen que va con retraso, media hora.

No me lo puedo creer, al final saldremos a las 10 y siendo 18 de Julio la parte de la carrera puede ser todo un infierno. Pero bueno, qué le vamos a hacer, me voy andando a la salida de la natación. Por el camino me entretengo viendo a los de la popular nadando, aunque más de uno iba andando al ser una ría de poca profundidad y poder hacer pié. Sentado hago tiempo hasta que decido meterme al agua para calentar un poco. Creo que esto me vino bastante bien y fue clave para después. 10-15 minutos en el agua, nadando, chapoteando y haciéndome al entorno. Esto no es precisamente una piscina y lo mejor es perder un poco la «vergüenza» de meterte en un sitio que en condiciones normales no te metes ni de coña.

A las 10 empezamos a organizarnos por salidas, yo voy en la segunda tanda, gorro color rosa. Dan la primera salida y nosotros vamos un minuto después, la verdad es que me pilló algo despistado pero enseguida me puse a nadar preparado a recibir por todos lados, como en anteriores ocasiones. Pero esta vez es diferente. La salida es más ancha, salgo más decidido y más fuerte, con lo cual apenas recibo golpes y enseguida cojo ritmo de brazada. Llegamos pronto al primer giro con algo de aglomeración, pero desde ahí hasta el final fue una gozada, me puse a un lado y fui prácticamente solo todo el rato, de vez en cuando o pasaba a alguno o alguno me pasaba a mi, pero nada de golpes. Nadé «bien», agusto y sobre todo disfrutando que es de lo que se trata….. Y sin beber agua, total 14:50», prácticamente 3 minutos menos que en el anterior, es decir, la mejoría es considerable.

La transición de nadar a bici la hago también a buen ritmo teniendo las experiencias anteriores, aunque hay algo clave que debo arreglar y es el tema de tener las zapatillas puesta en la bicicleta, eso te ahorra entre 30» y 1′ mínimo, el problema es que las mías no son de triatlón y no llevan la sujección de atrás, pero ya maquinaré algo para el futuro 😀

El recorrido de bicicleta no solo me lo conozco bien sino que había ido un par de días a entrenar allí. Como de momento estoy flojo en la bici, entrenando no había sido capaz de hacer más de 30km/h de media así que iba preparado para eso. La sorpresa llegó cuando nada más empezar me enganché a un grupo y ahí empezamos todos a trabajar, fue una buena experiencia y sobre todo hizo que esa media entrenando subiera haciendo los 20 km en algo más de 36′, sin duda lo más positivo fue el rodar en grupo y aprender a moverte dentro del mismo, que tiene su cosas cuando a veces vas a más de 40km/h.


La segunda transición fue bastante bien, ya cogido el truco de dejar las zapatillas en la bicicleta y bajar descalzo. Ahora hay que mejorar algunos segundos para dejar y coger cosas, pero por lo demás bien.

Llega el momento de la carrera a pié, mi fuerte, pero ya son casi las 11 y el calor es considerable. La distancia de 5km son dos vueltas a un circuito muy duro, mucha cuesta y mucho tobogan. así que el primer kilómetro se hace difícil entre el cambio y las cuestas. El segundo kilómetro mejoro bastante, pero pronto empiezo a sufrir el calor, me agobio, no dan casí agua, no hay duchas y cada vez me agobio más. Decico sacarme la parte de arriba del mono para que me más aire y en la segunda vuelta me paro para poder beber agua tranquilamente y echarme agua por la cabeza…. qué bien me viene!!! La segunda vuelta la encaro tranquilo y ayudando a un compañero de club ya que el apretar me haría agobiarme más con tanto calor. Al final 23’40» más de lo esperado y peor que en la Casa de Campo, precisamente en la parte donde mejor debería haber estado.

Al final 1h19′, un tiempo aceptable y sobre todo terminando como muy buenas sensaciones y con muchas ganas de hacer más y más largos…. pero por este año se ha terminado, ahora toca descansar, el día 8 carrera de MTB en el pueblo y luego…… luego El maratón de Nueva York, qué ganitasque tengo!!!!!!

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Triatlón Popular: La primera lección

Pues si, nunca piensas que te puedan pasar cosas raras y la falta de costumbre te hace no preveer ciertas cosas o no preocuparte de otras.

Después del Villa de Madrid me quedé con mal sabor de boca por no haber difrutado de la natación y haber hecho unas malas transiciones, con lo cual decidí hace este más corto para ver si lograba quitarme esas sensaciones.

Había mucho gente y predominaban las BTT sobre las de carretera, el hecho de ser popular hacía que se pudiese hacer con cualquiera. Para empezar la organización no estuvo muy fina y en vez de a las 18:00 yo me tiré al agua prácticamente una hora más tarde.

Esta vez no me lo pensé y salí rápido para intentar, en la medida de mis posibilidades, quitarme a la gente más lenta que yo. Aún así no llegué a conseguirlo del todo y para variar empecé a recibir patadas de la gente más lenta. Pero esta vez como ya sabía que esto podría ocurrir estaba preparado y no me agobié. Lo que si que me ocurrió esta vez es que me desorienté un poco debido a que la boya, desde mi punto de vista, no es que ayudase mucho. El recorrido le hice en 7’27», muy muy mejorable, pero todo es cuestión de tiempo y entrenamiento. Recibí muchos más golpes que en el anterior triatlón pero apenas tragué agua (expecto cuando me dieron una patada en la cara) y fui sin agobios, vamos, la experiencia del primero al menos me sirvió para algo.

La transición era bastante larga, había que correr bastante hasta la bici pero en esta ocasión también se me dio esto mejor que en el anterior, cambio rápido y adelanto bastantes puestos en el total de la transición.

Salgo con la bicicleta con la idea de no reservar al ser solo 8 km y darlo todo. Enseguida empiezo a adelantar a gente. Llega la primera cuesta y la subo bastante cómodo, pero apenas empiezo a subir Garabitas y mientras que estoy pasando a gente, eso con lo que no contaba sucede, una biela se me sale. No me lo puedo creer!!!!! intento colocarla y meterla a base de patadas (las herramientas me las había dejado en la bolsa :S) pero no hay forma, necesitaría aflojar el tornillo un poco para poder meterla. Logro meterla un poquito pero en cuanto subo y empiezo a pedalear a los pocos metros se vuelve a salir, no hay forma. Insisto varias veces más, sigo dando patadas y nada. El tiempo pasa y como veo que tampoco haya nadie, de los muchos que ya me han pasado, que al menos haya parado para dejarme una herramienta, decido que no vale la pena seguir dando patadas y doy por terminado el triatlón, vuelta a boxes andando.

Al menos puede ver que el lago lo puedo hacer tranquilo y las transiciones más rápidas. La lección es que la bicicleta la debo revisar SIEMPRE y no como hasta ahora que no me molestaba. Para el año que viene a ver si se anima algún amiguete porque este triatlón es fácil y casi cualquiera lo puede hacer.

Ahora a pensar a ver si este verano puedo hacer algún otro.

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Triatlón Villa de Madrid: El Debut

Después de una semana de nervios el día prometía y al final el resultado se puede considerar aceptable. El tiempo al final, aunque importante para hacerme una idea de cómo estaba, era lo de menos. Finalmente fue más o menos lo que esperaba pero se podría haber mejorado si no hubiera tenido tantos fallos. Por eso digo que solo fue aceptable, porque hubo demasiadas cosas que no hice bien aunque evidentemente la gran mayoría fueron fruto de la inexperiencia y que probablemente, mejor dicho, seguro que en los sucesivos iré mejorando. La verdad es que en ese sentido se me han quedado varias espinitas clavadas que habrá que sacarlas poco a poco.

El día amanecía pronto, a las 6 a.m. ya estaba arriba para poder desayunar como es norma el día de la competición con 3 horas de antelación. Con tiempo me pongo a preparar todo y a meter la bicicleta en el coche junto con el resto de cosas. A las 7:30 llego a la Casa de Campo y aparco.

Como no tenía ni idea de como funcionaba nada, dejo todo en el coche y me voy a hacia la secretaría a recoger el dorsal. La recogida es rápida y me dan la pegatina para la bicicleta, para el casco y el gorro para la natación, dorsal 288. Con todo me voy al coche para recoger los bártulos y prepararme. Pongo las pegatinas, preparo la bici, la reviso y todo listo.

Al llegar a los boxes las cola es tremenda, y lo peor, apenas quedan 20 minutos, con lo cual me empiezo a agobiar, esto era solo una premonición. Cuando quedan 10 minutos sigo en la cola para entrar en boxes pero anuncian que la salida se retrasa, algo lógico porque no daba tiempo a que todo el mundo estuviese listo.

Al fin entro!!! Me dirijo a mi sitio a colocar todo y luego salgo a dejar la bolsa en el guardarropa. Vuelta a mi puesto para prepararme ya del todo. Allí me encuentro con el resto de gente del Club de mi mismo grupo de Edad y la verdad es que me siento un poco pequeño. Gente muy preparada y con unas bicicletas que solo las ruedas de alguna ya valen más que la mía entera. Llega la hora y nos dirigimos al pantalán. Nos preparamos, ajusto el Garmin (no sabía si iba a superar la prueba del agua o se ahogaría en el intento, en teoría debería resistir) y dan la salida.

Aquí empieza la prueba y aquí empiezan los fallos. Nada más dar la salida todo el mundo se tira al agua pero yo espero unos segundos para así, ignorante yo, quitarme de problemas. Evidentemente me quité el problema de los que eran más rápidos que yo, pero como hay de todo, también los había más lentos, con los cual a poco de tirarme al agua y de intentar empezar con el ritmo empiezo a recibir patadas y por consiguiente doy mi primer trago de agua. Muchos pensareis que menudo asco ese agua, pues a pesar de tener tropezones no da ninguna sensación raro 😀 así que una vez que se traga el primero el resto ya entran como si nada :DD

La patadas siguen llegando por todos lados e incluso algún golpe por el lateral, con lo cual me empiezo a agobiar, empiezo a sentir que no llevo bien la respiración, ni el ritmo, ni nada de nada, esta empezando a ser un desastre. No avanzo nada, es imposible con lo que me está cayendo delante y el agobio cada vez es más grande, intento irme a un lado para ver si me puedo deshacer de los de delante pero imposible, me vuelven a caer golpes también por el lado, yo ya no se si estoy nadando o en una pelea callejera :D.

Todo esto junto con que me había puesto tapones de silicona que no me dejaban oír nada y estaba perdiendo todas las sensaciones me llevaron a una especie de crisis de ansiedad, casi no podía respirar y solo tragaba agua. Llegué a pensar incluso que me ahogaba así que en ese momento al menos reaccioné bien, me paré para intentar tranquilizarme, me quité los tapones, me abrí el mono (aunque me perjudicase luego para avanzar en el agua me hacía sentir más relajado el pecho) y durante un rato me quedé quieto intentando recuperarme. Una vez que ya me vuelvo a sentir mejor empiezo a nadar otra vez, al menos ahora por delante no tengo a mucha gente (claro me habían dejado atrás por haberme parado).

Por fin empiezo a nadar a gusto, empiezo a llevar al menos un ritmo, bueno o malo, pero al menos iba a ritmo. Cuando llega la primera curva vuelven los problemas, vuelve el apelotonamiento pero esta vez me lo tomo con más calma, freno un poco e intento esquivar los golpes. Pasada la curva y la mitad del recorrido cada vez voy teniendo mejores sensaciones, aunque no vuelvo a pillar el ritmo por la gente, voy a tirones pero a esas alturas lo único que pensaba era terminar como fuese, el tiempo era lo de menos pero ya iba yo pensando que iba a ser malo.

Cuando llego al pantalán otra vez siento que me he quitado un peso de encima, no sabía si había nadado o había pasado por el infierno. Al salir el tiempo, dentro de lo malo, no es tan malo 16’58». Hay que tener en cuenta que en los últimos 15 años nunca he nadado más de 200 metros seguidos y que el entrenamiento que he hecho se resume en tan solo 5 días durante el mes de Mayo, es decir, un tiempo acorde a lo entrenado pero bueno después de todo lo sufrido.

Empieza la primera transición corriendo despacio hacia los boxes y cuando llego ya sin gorro y sin gafas empiezan los siguientes fallos. Se me caen las gafas a la tierra y me entretengo en recogerlas y a la hora de ponerme las zapatillas me quedo parado. Qué hago? Yo tenía la idea de ponerme los calcetines ahora pero además de ver que nadie se los pone tengo los pies mojados, así que después de perder tiempo a lo tonto con esto me pongo las zapatillas sin calcetines, el casco (esto lo primero de todo), las gafas, el dorsal y la bicicleta y me dirijo a la salida de boxes. Total un desastre de transición como más de 3 minutos perdidos y con un dolor en los lumbares leve al que de momento ni prestaba atención.

La carrera en bicicleta empieza casi en una pequeña cuesta arriba y como el fin de semana anterior ya había inspeccionado el recorrido y sabía cómo era todo decido tomarme la bicicleta con tranquilidad. Especialmente cuando llega la primera subida a Garabitas. En ese momento empiezan a pasarme bicicletas. Yo no quería forzar demasiado ya que en los Duatlones hecho en otoño la segunda parte de la carrera a pie tuve calambres y no quería arriesgar el subir el ritmo en bici para luego tener problemas corriendo. Así que las dos primeras vueltas voy tranquilo y como me siento bien la tercera decido aumentar un poco el ritmo subiendo mejor Garabitas e incluso pasando a algunas cuantas bicicletas. El recorrido de bici termina con 48’20», mal tiempo pero al ritmo que había ido era normal, quizás la bicicleta sea donde más tenga que mejorar, más incluso que la natación.

Llega la transición dos y justo nada más bajarme de la bicicleta, ese dolor que al salir de agua notaba y que durante la bicicleta iba sufriendo, ese mismo dolor aparece de la forma más fuerte y casi no me deja ni andar, tengo que ir totalmente estirado tirando de la bicicleta y sin poder correr casi. Esto provoca que al dejar la bicicleta el resto de cosas, dejar casco y zapatillas de correr sea duro, pero duro fue tener que agacharme a ponerme los calcetines y las zapatillas, eso si que me dolió realmente. El tiempo en la transición fue de 1 minuto y pico, no parece mucho pero sin el dolor lo hubiera podido hacer bastante más rápido.

Al fin empieza el último tramo pero el dolor de la espalda no me hacía guardar muchas espectativas. Poco a poco las lumbares van entrando en calor y las sensaciones van mejorando a la vez que el ritmo. Cada vez me encuentro más a gusto y voy pasando a gente. Doy la primera vuelta y tengo a un compañero del club y de mi grupo de edad a unos 200 metros, con lo cual intento tirar a por el. El ritmo sube y me voy acercando a él aunque finalmente no lo logro por escasos segundos, pero lo que si que logro es terminar mi primer Triatlón dignamente.

Para ser sinceros la idea con la que salí era no quedar el último ya que la falta de experiencia y la dureza del recorrido de bicicleta me podrían pasar más de una jugada, como al final ocurrió. Pero acabé bastante contento y sobre todo con la sensación de que no estaba cansado, es decir, podría haber ido más rápido pero mi teoría es siempre pecar por defecto antes que por exceso sobre todo cuando no conoces lo que vas a hacer.

Al final puesto 84 de 108 en mi Grupo de Edad y el 374 de 469 en total de los participantes, no está mal para empezar. Lo que yo quería y pretendía, que el gusanillo me picase, lo he conseguido. Esto del Triatlón es algo divertido y que pueda dar mucho juego en el futuro, así que recojo las cosas y me voy más que contento a casa.

Ahora toca pensar en el siguiente, en recuperar la espalda que me duele a rabiar y en disfrutar del recuerdo de los deberes bien hechos. Para el entrenamiento que he hecho, el resultado es más que positivo. Lo importante es aprender de los errores para poder ir puliéndolos poco a poco.

El primer gran paso del camino ya está dado, objetivo de 2010 cumplido pero si el trabajo lo permite, alguno más caerá durante este Verano.

P.D: A ver si consigo alguna foto y la pongo

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