Triatlón Villa de Madrid: El Debut

Después de una semana de nervios el día prometía y al final el resultado se puede considerar aceptable. El tiempo al final, aunque importante para hacerme una idea de cómo estaba, era lo de menos. Finalmente fue más o menos lo que esperaba pero se podría haber mejorado si no hubiera tenido tantos fallos. Por eso digo que solo fue aceptable, porque hubo demasiadas cosas que no hice bien aunque evidentemente la gran mayoría fueron fruto de la inexperiencia y que probablemente, mejor dicho, seguro que en los sucesivos iré mejorando. La verdad es que en ese sentido se me han quedado varias espinitas clavadas que habrá que sacarlas poco a poco.

El día amanecía pronto, a las 6 a.m. ya estaba arriba para poder desayunar como es norma el día de la competición con 3 horas de antelación. Con tiempo me pongo a preparar todo y a meter la bicicleta en el coche junto con el resto de cosas. A las 7:30 llego a la Casa de Campo y aparco.

Como no tenía ni idea de como funcionaba nada, dejo todo en el coche y me voy a hacia la secretaría a recoger el dorsal. La recogida es rápida y me dan la pegatina para la bicicleta, para el casco y el gorro para la natación, dorsal 288. Con todo me voy al coche para recoger los bártulos y prepararme. Pongo las pegatinas, preparo la bici, la reviso y todo listo.

Al llegar a los boxes las cola es tremenda, y lo peor, apenas quedan 20 minutos, con lo cual me empiezo a agobiar, esto era solo una premonición. Cuando quedan 10 minutos sigo en la cola para entrar en boxes pero anuncian que la salida se retrasa, algo lógico porque no daba tiempo a que todo el mundo estuviese listo.

Al fin entro!!! Me dirijo a mi sitio a colocar todo y luego salgo a dejar la bolsa en el guardarropa. Vuelta a mi puesto para prepararme ya del todo. Allí me encuentro con el resto de gente del Club de mi mismo grupo de Edad y la verdad es que me siento un poco pequeño. Gente muy preparada y con unas bicicletas que solo las ruedas de alguna ya valen más que la mía entera. Llega la hora y nos dirigimos al pantalán. Nos preparamos, ajusto el Garmin (no sabía si iba a superar la prueba del agua o se ahogaría en el intento, en teoría debería resistir) y dan la salida.

Aquí empieza la prueba y aquí empiezan los fallos. Nada más dar la salida todo el mundo se tira al agua pero yo espero unos segundos para así, ignorante yo, quitarme de problemas. Evidentemente me quité el problema de los que eran más rápidos que yo, pero como hay de todo, también los había más lentos, con los cual a poco de tirarme al agua y de intentar empezar con el ritmo empiezo a recibir patadas y por consiguiente doy mi primer trago de agua. Muchos pensareis que menudo asco ese agua, pues a pesar de tener tropezones no da ninguna sensación raro 😀 así que una vez que se traga el primero el resto ya entran como si nada :DD

La patadas siguen llegando por todos lados e incluso algún golpe por el lateral, con lo cual me empiezo a agobiar, empiezo a sentir que no llevo bien la respiración, ni el ritmo, ni nada de nada, esta empezando a ser un desastre. No avanzo nada, es imposible con lo que me está cayendo delante y el agobio cada vez es más grande, intento irme a un lado para ver si me puedo deshacer de los de delante pero imposible, me vuelven a caer golpes también por el lado, yo ya no se si estoy nadando o en una pelea callejera :D.

Todo esto junto con que me había puesto tapones de silicona que no me dejaban oír nada y estaba perdiendo todas las sensaciones me llevaron a una especie de crisis de ansiedad, casi no podía respirar y solo tragaba agua. Llegué a pensar incluso que me ahogaba así que en ese momento al menos reaccioné bien, me paré para intentar tranquilizarme, me quité los tapones, me abrí el mono (aunque me perjudicase luego para avanzar en el agua me hacía sentir más relajado el pecho) y durante un rato me quedé quieto intentando recuperarme. Una vez que ya me vuelvo a sentir mejor empiezo a nadar otra vez, al menos ahora por delante no tengo a mucha gente (claro me habían dejado atrás por haberme parado).

Por fin empiezo a nadar a gusto, empiezo a llevar al menos un ritmo, bueno o malo, pero al menos iba a ritmo. Cuando llega la primera curva vuelven los problemas, vuelve el apelotonamiento pero esta vez me lo tomo con más calma, freno un poco e intento esquivar los golpes. Pasada la curva y la mitad del recorrido cada vez voy teniendo mejores sensaciones, aunque no vuelvo a pillar el ritmo por la gente, voy a tirones pero a esas alturas lo único que pensaba era terminar como fuese, el tiempo era lo de menos pero ya iba yo pensando que iba a ser malo.

Cuando llego al pantalán otra vez siento que me he quitado un peso de encima, no sabía si había nadado o había pasado por el infierno. Al salir el tiempo, dentro de lo malo, no es tan malo 16’58». Hay que tener en cuenta que en los últimos 15 años nunca he nadado más de 200 metros seguidos y que el entrenamiento que he hecho se resume en tan solo 5 días durante el mes de Mayo, es decir, un tiempo acorde a lo entrenado pero bueno después de todo lo sufrido.

Empieza la primera transición corriendo despacio hacia los boxes y cuando llego ya sin gorro y sin gafas empiezan los siguientes fallos. Se me caen las gafas a la tierra y me entretengo en recogerlas y a la hora de ponerme las zapatillas me quedo parado. Qué hago? Yo tenía la idea de ponerme los calcetines ahora pero además de ver que nadie se los pone tengo los pies mojados, así que después de perder tiempo a lo tonto con esto me pongo las zapatillas sin calcetines, el casco (esto lo primero de todo), las gafas, el dorsal y la bicicleta y me dirijo a la salida de boxes. Total un desastre de transición como más de 3 minutos perdidos y con un dolor en los lumbares leve al que de momento ni prestaba atención.

La carrera en bicicleta empieza casi en una pequeña cuesta arriba y como el fin de semana anterior ya había inspeccionado el recorrido y sabía cómo era todo decido tomarme la bicicleta con tranquilidad. Especialmente cuando llega la primera subida a Garabitas. En ese momento empiezan a pasarme bicicletas. Yo no quería forzar demasiado ya que en los Duatlones hecho en otoño la segunda parte de la carrera a pie tuve calambres y no quería arriesgar el subir el ritmo en bici para luego tener problemas corriendo. Así que las dos primeras vueltas voy tranquilo y como me siento bien la tercera decido aumentar un poco el ritmo subiendo mejor Garabitas e incluso pasando a algunas cuantas bicicletas. El recorrido de bici termina con 48’20», mal tiempo pero al ritmo que había ido era normal, quizás la bicicleta sea donde más tenga que mejorar, más incluso que la natación.

Llega la transición dos y justo nada más bajarme de la bicicleta, ese dolor que al salir de agua notaba y que durante la bicicleta iba sufriendo, ese mismo dolor aparece de la forma más fuerte y casi no me deja ni andar, tengo que ir totalmente estirado tirando de la bicicleta y sin poder correr casi. Esto provoca que al dejar la bicicleta el resto de cosas, dejar casco y zapatillas de correr sea duro, pero duro fue tener que agacharme a ponerme los calcetines y las zapatillas, eso si que me dolió realmente. El tiempo en la transición fue de 1 minuto y pico, no parece mucho pero sin el dolor lo hubiera podido hacer bastante más rápido.

Al fin empieza el último tramo pero el dolor de la espalda no me hacía guardar muchas espectativas. Poco a poco las lumbares van entrando en calor y las sensaciones van mejorando a la vez que el ritmo. Cada vez me encuentro más a gusto y voy pasando a gente. Doy la primera vuelta y tengo a un compañero del club y de mi grupo de edad a unos 200 metros, con lo cual intento tirar a por el. El ritmo sube y me voy acercando a él aunque finalmente no lo logro por escasos segundos, pero lo que si que logro es terminar mi primer Triatlón dignamente.

Para ser sinceros la idea con la que salí era no quedar el último ya que la falta de experiencia y la dureza del recorrido de bicicleta me podrían pasar más de una jugada, como al final ocurrió. Pero acabé bastante contento y sobre todo con la sensación de que no estaba cansado, es decir, podría haber ido más rápido pero mi teoría es siempre pecar por defecto antes que por exceso sobre todo cuando no conoces lo que vas a hacer.

Al final puesto 84 de 108 en mi Grupo de Edad y el 374 de 469 en total de los participantes, no está mal para empezar. Lo que yo quería y pretendía, que el gusanillo me picase, lo he conseguido. Esto del Triatlón es algo divertido y que pueda dar mucho juego en el futuro, así que recojo las cosas y me voy más que contento a casa.

Ahora toca pensar en el siguiente, en recuperar la espalda que me duele a rabiar y en disfrutar del recuerdo de los deberes bien hechos. Para el entrenamiento que he hecho, el resultado es más que positivo. Lo importante es aprender de los errores para poder ir puliéndolos poco a poco.

El primer gran paso del camino ya está dado, objetivo de 2010 cumplido pero si el trabajo lo permite, alguno más caerá durante este Verano.

P.D: A ver si consigo alguna foto y la pongo

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