Triatlón Popular: La primera lección

Pues si, nunca piensas que te puedan pasar cosas raras y la falta de costumbre te hace no preveer ciertas cosas o no preocuparte de otras.

Después del Villa de Madrid me quedé con mal sabor de boca por no haber difrutado de la natación y haber hecho unas malas transiciones, con lo cual decidí hace este más corto para ver si lograba quitarme esas sensaciones.

Había mucho gente y predominaban las BTT sobre las de carretera, el hecho de ser popular hacía que se pudiese hacer con cualquiera. Para empezar la organización no estuvo muy fina y en vez de a las 18:00 yo me tiré al agua prácticamente una hora más tarde.

Esta vez no me lo pensé y salí rápido para intentar, en la medida de mis posibilidades, quitarme a la gente más lenta que yo. Aún así no llegué a conseguirlo del todo y para variar empecé a recibir patadas de la gente más lenta. Pero esta vez como ya sabía que esto podría ocurrir estaba preparado y no me agobié. Lo que si que me ocurrió esta vez es que me desorienté un poco debido a que la boya, desde mi punto de vista, no es que ayudase mucho. El recorrido le hice en 7’27», muy muy mejorable, pero todo es cuestión de tiempo y entrenamiento. Recibí muchos más golpes que en el anterior triatlón pero apenas tragué agua (expecto cuando me dieron una patada en la cara) y fui sin agobios, vamos, la experiencia del primero al menos me sirvió para algo.

La transición era bastante larga, había que correr bastante hasta la bici pero en esta ocasión también se me dio esto mejor que en el anterior, cambio rápido y adelanto bastantes puestos en el total de la transición.

Salgo con la bicicleta con la idea de no reservar al ser solo 8 km y darlo todo. Enseguida empiezo a adelantar a gente. Llega la primera cuesta y la subo bastante cómodo, pero apenas empiezo a subir Garabitas y mientras que estoy pasando a gente, eso con lo que no contaba sucede, una biela se me sale. No me lo puedo creer!!!!! intento colocarla y meterla a base de patadas (las herramientas me las había dejado en la bolsa :S) pero no hay forma, necesitaría aflojar el tornillo un poco para poder meterla. Logro meterla un poquito pero en cuanto subo y empiezo a pedalear a los pocos metros se vuelve a salir, no hay forma. Insisto varias veces más, sigo dando patadas y nada. El tiempo pasa y como veo que tampoco haya nadie, de los muchos que ya me han pasado, que al menos haya parado para dejarme una herramienta, decido que no vale la pena seguir dando patadas y doy por terminado el triatlón, vuelta a boxes andando.

Al menos puede ver que el lago lo puedo hacer tranquilo y las transiciones más rápidas. La lección es que la bicicleta la debo revisar SIEMPRE y no como hasta ahora que no me molestaba. Para el año que viene a ver si se anima algún amiguete porque este triatlón es fácil y casi cualquiera lo puede hacer.

Ahora a pensar a ver si este verano puedo hacer algún otro.

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