Triatlón Buelna 2018 – No siempre es cómo se empieza

Desde hace tiempo que una cosa rondaba por mi cabeza. Íbamos a ser pocos y me iba a tocar lidiar por la cola. No era una cosa que me preocupase mucho pero si que lo tenía todos los días en mente.
El cicuito de carretera era propicio a hacer buen tiempo a pripiori, casi el triple de desnivel negativo que positivo.
El viernes toca dejar la bici ya que el lugar está bastante retirado de Corrales de Buelna. Cuando llegamos hacía 13ºC, vamos ideal, esperemos que la previsiones acierten.
El Sábado la prueba empieza a las 14:00 y sobre las 12:00 sale el autobús que nos lleva a la zona de natación. Poco menos de una hora y estamos en destino.
Temperatura un poco fresca pero no tanto como el día anterior y por lo que comenta la gente el agua está bastante bien de temperatura. Fotos de rigor y me pongo el neopreno para probar un poco el agua. En Vitoria me costó un montón pero curiosamente hoy me lo pongo del tirón sin problema. Me acerco a la zona de natación y a nadar un poquillo.
En poco tiempo dan salida a las mujeres, muy pocas, solo 12 y a los 5 minutos van los chicos.
La salida es dentro del agua. Nos distribuimos y caigo en una zona con poca gente que me hace estar muy delante, cosa que no me gusta. Intento ir hacia detrás pero nada, sigo quedando en zona donde no estoy cómodo.
Después de estar un rato colocando a la gente dan la salida. Al verme ahí intento salir rápido y empiezan los problemas. En unos dos minutos, aunque creo que fue mucho menos, me empieza a faltar el aire, no puedo respirar. Empiezo a nada a braza y nada, me paro y sigo igual, está claro que tengo un ataque de ansiedad, no me gusta salir delante y verme en el mogollón. En el momento que soy consciente intento hacer cosas para calmarme pero no consigo nada, al revés, voy a peor, empiezo a tragar mucha agua y cada vez más nervioso. Me paro, busco la barca o a alguien pero no le veo, aún estoy rodeado de mucha gente, estoy pensando en retirarme. También en ese momento pienso en abrirme el neopreno. Intento coger la tira para bajar la cremallera y se me escapa, lo que faltaba, ahora soy incapaz de encontrarlo y cada vez estoy peor. Vuelvo a buscar la barca porque lo estoy pasando muy mal, cada vez peor de respiración y sigo tragando agua. Hasta que por fin pillo la tira y consigo bajarme la cremallera del neopreno y empieza a entrar aire a los pulmones, no sé si fue más mental que “real” pero fue como encender un soplador de aire, llenarse los pulmones, bajar la respiración, calmarme….. había conseguido lo que parecía imposible.
Pruebo a nadar, bien, poco a poco me siento cómodo y veo que al fin puedo hacerlo sin presión en el pecho, respiro bien. El único problema, pero que después de todo es algo secundario, es que al llevar el neopreno abierto bastante veces se me va a los brazos y hace que no vaya cómodo, que me cueste más de lo normal, pero a estas alturas eso era lo de menos.
Poco a poco, brazada a brazada por fin termino. Creo que ha sido el mayor alivio en tiempo y sobre todo he pasado el peor momento desde que hago triatlón, no sé que podría haber pasado si no hubiera pensando en desabrochar el neopreono o hubiese tardado más en hacerlo. Pero ya está, ahora toca la bicicleta. Lo cuiroso de todo es que no es el peor tiempo de natación que tengo ya quehay dos o tres peores como Vitoria el año pasado cuando equivoqué las boyas. Por las fotos de la salida parece que ni lo pasé tan mal 😀
Viendo a posteiori los datos del pulso, parece que desde muy pronto tengo el pulso acelerado. Recuerdo haber mandado un whatsapp diciendo que estaba muy nervioso. Quizás esto y sobre todo estar delante provocó el ataque de ansiedad.
En la salida con la bici se nota el fresco y encima mojado son unos primeros metros fríos. Y digo metros porque en menos de 1km ya empiezan las cuestas y a los 3km cuestones. La prueba tiene 400 metros de desnivel positivo y solo en los 5 primeros kms son 100 (y 350 en los 50km primeros) así que rápidamente entro en calor.
La bicicleta son dos partes, o tres mejor dicho. Los 50 primeros kms alrededor del pantano con mucho subi y baja y mucho aire a ratos. Los 25-30km siguientes con muchas cuestas abajo y algunos repechines (y muuucho aire). Y los 10-15km de llaneo.
La primera parte se hizo como pude, intentando no quemarme mucho porque hacía aire pero a la vez intentando sacar una media de más de 30km/h que para mi está bien. En general el recorrido es ameno y sin problemas.
Empieza la segunda parte, la buena, donde te puedes tirar a todo lo que des pero enseguida comprobamos que no, que no va a ser tan fácil como parece. El aire es tremendo, bajas las cuestas y sientes como el aire te frena. Aún así intentas apretar y aprovechar, pero siempre pensando en no darlo todo y guardar.
Llega la tercera y última parte. Por fin cuando llega esta zona el aire se calma, al menos una alegría, 2h:45’32”, una media de 32,5km/h, a pesar del viento mi mejor tiempo en bicicleta.
Cambio en la T2, usando esta vez unas zapatillas de la que uso para entrenar a ver si así no salen las ampollas que me salen con las Zoot (y no salieron…. así que me temo que las zoot pasarán a la reserva y habrá que poner elásticos en las que use para arañar esos segundos que perdí con los cordones).
Salida a correr (4 vueltas) y muy buenas sensaciones. Los primeros kms por debajo de 5′ pero lo mejor es bajar el ritmo y evitar calambres. Paro en cada avituallamiento, agua y coca-cola y a seguir. La carrera a pie la conocía de cuando estuve en Mazro aquí. Sabía que había una recta que se podría hacer muy larga y si que se hacía si. Pero fundamental en esos momentos tener la mente en blanco.
La carrera a pie transcurre bastante bien, manteniendo ritmos de 5’20” aprox.
Al final 5h26’54”, bajando casi 16′ en mi anterior mejor marca de Vitoria y que podría haber bajado más de no ser por el agua y el aire, pero está claro que es una señal para que vuelva el año que viene.
Del tritraje sobran las palabras, me encanta y ha sido un éxito total, a la gente le gustaba y era fácil poder seguirme 😄 😄 además de ser super cómodo y buenísima calidad.
VOLVERÉ solo para poder nadar sin miedo, sin nervios y a ver si el aire respeta 😛
Triatlón MUY MUY MUY recomendable y si cambian dos cosas ya sería perfecto. Precio de los más económicos, natación en embalse, bicicleta rápida y carrera a 4 vueltas que se hace amena y si tienes quien te siga hay sitios donde te pueden ver muchas veces. Además muchas fotos gratis y un trato buenísimo por parte de la organización y voluntarios.
Gracias a mi guía y supporter Blanca tanto por la carrera como el fin de semana, de 10.
A Lidia y su chico por haber venido al final que da un subidón tremendo, no nos veíamos desde Nueva York y me hizo mucha ilusión (pero nos faltó la foto :D), a Noelia por haberme dejado su casa 😄 y a los que habéis estado pendientes.
Para 2019 ya se han sumado unos cuantos, espero que no os rajéis 😉
Acabado Buelna, comenzamos #roadtocascais.
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