Ecotrimad 2012: Crónica de un pinchazo anunciado

Cuando el sábado 12 de Mayo me dirigía hacia Buitrago era consciente de que cualquier cosa podría pasar, pero era más que probable que lo que pasara no fuese positivo ya que afrontar un Media Ironman con 9km de natación y 500km de bici desde Octubre no sé si una locura, pero algo que apuntaba a desastre era, de heho, la semana previa me lo había estado pensado bastante.

Realmente el inicio de todo estuve en 2011. El año pasado también estaba apuntado pero era una semana después del Trofeo Menudos Corazones que organicé y por la la primera edición tuve que decidar todo el tiempo a esto. Con lo cual una vez terminado estaba a 6 días del Ecotrimad y sin entrenar nada de nada de natación y bici, con lo cual tuve que desistir. Este año la situación era similar, este año sinembargo el Ecotrimad era una semana antes que el Trofeo Menudos corazones que es el 20 de Mayo. Además al ser la segunda edición no ha hecho falta dedicarle tanto esfuerzo y he podido hacer algo más, no mucho, casi nada, pero al menos algo.

Las dos semanas previas fueron donde hice casi todas la carga de entrenamiento de Bici y Natación, ya que sobre todo la bici con el frío me cuesta muuuuucho salir por mi problema con las manos y el frío. Las distancias individualmente las aguantaba de sobra, el problema era hacerlas las tres juntas.

Ha diferencia del año pasado que no hizo buen tiempo, este año se preveía calor, y vaya si acertaron. Las salida estaba prevista a las12:07, así que a las 7 me levanté para desayunar tranquilamente, meter todo en el coche y salir rumbo a Buitrago a las 8. Una vez allí, aparcar y recoger dorsal para luego poder tener tiempo más que de sobra y no andar con prisas como me pasa muchas veces.

Estando por allí me encontré con parte del Equipo de relevos de Ericsson, Nacho (natación) y Gonzalo (bici), a los que más tarde se unió Ricardo (carrera a pié). Sobre las 10 aproximádamente nos ponemos rumbo a la salida, situada en las Piscinas Naturales de Riosequillo. Una vez allí, lo primero dejar el material, bici, casco, zapatillas…. dejarlo todo listo en su sitio. Una vez todo listo me voy a ponerme la equipación, en este ocasión, como dice Antonio, me disfracé de Salchicha, bueno de tres salchichas, equipación que nos hemos hecho unos poco de Ericsson.

Precisamente a Antonio le ví más tarde, nos ponemos el neopreno y nos vamos al embalse a probar el agua. La primera impresión es de que está helada, pero sobre todo por el cambio de temperatura, ya que afuera era un calor tremendo y encima con el neopreno puesto era como un horno. Nadamos un poco y volvemos a la orilla ya los jueces quieren que todo el mundo se salga ya.

Empieza a darse las salidas, élite masculina (donde salía Fernando del Ecosport con el que estuve charlando un ratín, muy buen triatleta y mejor persona), élite femenina, Grupos de Edad femenina y en la cuarta salía yo (Antonio salía unos minutos más tarde y el relevo al final).

La salida se da desde la orilla, un poco metidos ya en el aguar y enseguida había que girar a la derecha. La verdad es que desde el principio empecé a hacer las cosas mal y me coloqué en el medio. Sabiendo cómo soy y lo que me agobio en medio de las patadas me debía haber puesto a un lado, pero no, en todo el medio. Así que pasó lo que suele pasar, patadas por un lado, por otro, manotazos y el agobio que aparece. No llegó a se un ataque de ansiedad como la primera vez pero si empecé a respirar muy rápido, perdiendo ritmo y orientación. Intento controlarlo pero nada, imposible. Para colmo la gafas se ven mal,  no sé la razón pero no veo bien, cuando intento ver la boya no soy capaz y me tengo que guiar por la gente, con lo cual voy haciendo “eses”. Hasta que no llego a la primera boya y me quedo casi sin gente alrededor no me tranquilizo y empiezo a intentar nadar bien. Digo empiezo porque la sensación hasta el final es mala, muy mala. Empiezo a alcanzar a alguno de mi serie y a mujeres de la serie anterior, pero de mi cabeza no se va que voy mal. Cuando salgo del agua me sorprendo 35’55”, medio minuto mejor que en el Astromad que fui bien y esta vez con apenas 4-5 días de entrenamiento solo….

La transción se hace larga hasta la bici. Llego, me quito neopreno, me pongo casco, gafas y como tenía ya decidido ponerme calcetines para correr pues me los pongo ya, pero con el agua me cuesta un poco, vamos como siempre que me lío con algo. Esta simple tontería me hace perder tiempo pero una vez resuelto pillo la bici y a correr.

Mientras voy corriendo con la bici y antes de llegar al punto donde los jueces ya te dejan montar en ella, alguien me empieza a dar boces: “vas pinchado, vas pinchado”. En un primer momento pienso que me toman el pelo, como voy a estar pinchado si la dejé bien y aún no me he montado en ella? Pero cuando miro la rueda delantera veo como es verdad, he pinchado, empezamos bien con la bici.

Pinchazo

Arreglando el pinchazo

Para y a pesar del desánimo, creo que es la vez en mi vida que más rápido he cambiado una cámara, entre esto y dar aire con la mini bomba se me irían unos 5 minutos supongo haciendo una transición de 11’24”, penosa, pero alguna vez tenía que pinchas en un triatlón. Nada más ponerme en marcha debí poner mal la bomba porque se me cae. Otra vez parar y volver corriendo a por ella para ponerla esta vez bien y volver a ponerm en marcha.

Una vez en la bicicleta la incógnita era la dureza. Se dice que este recorrido es duro pero comparando perfiles con el Astromad de 2011 esta parece menos complicada. Empiezan pronto las cuestas arriba seguidas de cuestas abajo buenas para apretar y pronto, sobre el 12 ó 13 Gonzalo haciendo el relevo de bici me pasa dándome ánimos. Cómo va, me ha quitado las pegatinas casi.

El recorrido no solo es bonito sino que se hace ameno, algunas cuestas abajo son tremendas y en algunos puntos alcanzo lo 68km/h de velocidad máxima llegando incluso a hacer algún kilómetro a casi 60km/h de media. Y si, se confirma que no es tan duro y que en el Astromad las cuestas son peores.

No sé exactamente la distancia pero más allá de 25 creo me pilla Antonio, esto me sirve un poco como guía y durante muuchos kilómetros, yo creo que otros 20-25 nos vamos pasando, él me pasa en la subidas y yo en las bajadas. Uno de los poco peros que le pongo a la organización es que en la primera vuelta ya se quedaron sin agua, siendo esto una pequeña parte que me perjudicó y digo pequeña porque el principal problema era mi entrenamiento tan pobre. El caso es que los 35 último kilómetros eran sin gua y solo con bebídas isotónicas, bebidas que solo valen para beber y no para “refrescarte”. De tanta bebida isotónica al final sobre el 60 y mientras voy subiendo una cuesta empecé a vomitar líquido. Al igual que en el Astromad, tanto calor hacer que beba demasiado y al final hay que echar el exceso.

Creo que sobre el 50 Antonio ya se me va y no puedo pillarle, las piernas ya no van tan finas y los cuadriceps se empiezan a quejar. Sobre el 60 el calor es insoportable y la falta de agua empieza a pasar factura. La temperatura del cuerpo es como si la llevase por las nubes. Finalemente la bicicleta la termino en 2h51’42”, a 25,4km/h de media.

Las siguiente transición la hago bien, 2’24, ningún problema a aparente.

Empieza la carrera al pié, en principio bien pero pronto, demasiado pronto, los cuádricepes se me suben. No he llegado al primer kilómetro y los músculos empiezan ya a querer parar. Pero como es muy pronto decido seguir andando o corriendo a ver si hay alguna forma de “arreglarlo” lo que tengo claro es que no quiero acabar mal y luego estar varios días sin poder moverme. Cuando intento correr lo que sigo es con el tema del calor, estaba más que agobiado y con la sensación de que me podría pasar algo, así que paro en el primer avituallamiento para que me refresquen pero el agua tampoco está fresca, eso si, beber bebo un montón. Desde ahí hasta el kilómetro 6,5 aprox. es todo trotar y andar, sobre todo en las cuestas arriba, pero mucho más andar que otra cosa.

En este punto, a la altura de la meta, a alquien se le ha ocurrido la maravillosa idea de poner hielos que son los que me van a salvar. Pillo unos cuantos y sigo andando. Los hielos me sirven para ponermelos por la cabeza y cuerpo y bajar esa sensación de calor que tenía. Después de unos kilómetros empiezo a encontrarme ya mejor y aprovecho las largas subidas que hay para ir tranquilo y andando. Empieza la segunda vuelta y las sensaciones son mejores pero las piernas están como están, durante unos kilómetros voy charlando con una chica de Murcia que también va fatal y durante este tiempo la verdad es que corro-troto bastante ya que hablando nos distraemos. A poco de pasar otra vez cerca de la meta la chica ya me dice que tire porque va mal e intento seguir con el ritmillo que llevábamos, el problema es que ahora vienen los cuestones, con lo cual a andar y andar otra vez.

Completadas las dos vueltas solo quedan 3km de bajada al pueblo, casi todo bajada. En ese momento empiezan a oirse truenos, solo faltaba ya una tormenta para rematar el día. Gran parte de los 3 kilómetros los hago trotando pero sobre todo con cuidado ya que los cuádriceps estaban esperando el mínimo descuido para subirse.

Cuando ya se va viendo la puerta de entrada a meta afloran los sentimientos, se te vienen mil cosas a la cabeza. Al final 2h33′ corriendo para un total de casi 100km en 6h16′ de triatlón.

Apenas unos minutos después de llegar y cuando empiezo a andar para ir a buscar la bicicleta empieza a caer el diluvio, por lo pelos no me pilla corriendo. Gracias a que me encuentro al equipo de relevos de Ericsson que se apiada de mi y me lleva a boxes, sino hubiera sido un final tremendo después de todo el calor pasado

Este es el primero de 4 este año. El 23 de Junio Astromad otra vez, hace falta entrenar más.

Lo más importante de todo es que aún jodido, disfruté, y siendo así nada me va a parar.

 

 

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